Tokio. Interior de un enorme fábrica de componentes tecnológicos. Dos 'robots-azafatas', con aspecto de humanoides fugados de una película de Spielberg saludan, con voz metálica, a Ignacio Alcorta, a su llegada al edificio de corte vanguardista, minutos antes de pronunciar su conferencia en un amplio salón. Entre el numeroso público se encuentran el ministro japonés de Economía, Comercio e Industria, Akira Amari, y poderosos directivos de empresas punteras del gigante asiático. El candasín Ignacio Alcorta lleva doce años recorriendo el globo para explicar a personalidades del máximo nivel internacional los avances del comité de nanotecnología - «una tecnología puntera que ya es capaz de fabricar robots del tamaño de un átomo», como él la define- del Instituto Británico de Normalización (BSI).
Mongolia, China, Suráfrica, Trinidad y Tobago, Malasia, Canadá y China, han sido algunos de los 14 destinos que este asturiano ha visitado en 2006. Con tan sólo 39 años, Alcorta, residente en Londres, es uno de los 'pesos pesados' de esta institución británica de normalización -similar a Aenor en España-. Alcorta es el encargado de «normalizar y acordar los procesos específicos en un campo donde se trabaja con piezas que son del tamaño de una billonésima parte del milímetro». Además del departamento de tecnología, Alcorta, licenciado en filología inglesa por la Universidad de Oviedo, es director de proyecto en los departamentos de gestión ambiental, ergonomía y salud e higiene en el trabajo.
El filólogo cree que la revolución que vive la industria nanotecnológica marcará el devenir de la industria mundial. «Dentro de diez años veremos avances tan grandes en el terreno de los ordenadores, como los que vimos desde los años 80 hasta ahora», prevé el directivo del BSI. En sus múltiples viajes a Corea o a Japón ya ha visto proyectos nanotecnológicos sorprendentes en el ámbito de la ciencia, la salud y la tecnología.
Nano-chip de uso médico
«En Corea han inventado un 'nano-chip' que introduces dentro de tu organismo y que en unos minutos te realiza un análisis de sangre. Mediante una sofisticada tecnología envía esa información a un hospital y alerta a los médicos en caso de que exista algún problema de salud», explica, con gesto de sorpresa, Alcorta. Otro de los proyectos en el ámbito de la salud en el lejano Oriente es un robot microscópico que se está probando en los enfermos de cáncer y 'estrangula' las células cancerígenas, de forma mucho menos agresiva que el tratamiento con quimioterapia.
Respecto a las nuevas tecnologías multimedia, Alcorta asegura que existen muchas diferencias entre los móviles que utilizamos en Europa y los que están de moda en Japón y Corea. «Allí internet es una parte integral e inseparable de cualquier teléfono móvil. Alcorta afirma que los japoneses no utilizan SMS, sino e-mails vía móvil y lo que se están desarrollando las empresas es un «mecanismo portátil único» que permita ver fotos con el máximo número de megapixeles, y que cuente con agenda pdf, internet y vídeo y reproductor mp3 integrado.
La nanotecnología también tiene su vertiente lúdica, según reconoce el directivo del BSI. Alcorta está sorprendido por la enorme aceptación que ha tenido en Japón un simpático 'dinosaurio-robot, que ha sido el regalo estrella de las Navidades entre los niños japoneses. «Es un juguete que, mediante microchips, puede aprender los conocimientos que les enseñan los usuarios y responder ante diferentes estímulos» explica el filólogo candasín.
Lucha contra la malaria
De todos modos, no sólo Corea, Japón y los países más desarrollados disfrutan ya de los avances de la nanotecnología. Este campo puede ser también un motor de ayuda para los países del Tercer Mundo. «Se está desarrollando un repelente de mosquitos electrónico, con forma de ipod, que llevas colgado de la ropa y crea una atmósfera a tu alrededor que combate las picaduras de insectos», explica Alcorta. Un revolucionario invento que permitiría frenar la lacra de la Malaria en países como India, Senegal, Kenia o Mozambique.
Mongolia, China, Suráfrica, Trinidad y Tobago, Malasia, Canadá y China, han sido algunos de los 14 destinos que este asturiano ha visitado en 2006. Con tan sólo 39 años, Alcorta, residente en Londres, es uno de los 'pesos pesados' de esta institución británica de normalización -similar a Aenor en España-. Alcorta es el encargado de «normalizar y acordar los procesos específicos en un campo donde se trabaja con piezas que son del tamaño de una billonésima parte del milímetro». Además del departamento de tecnología, Alcorta, licenciado en filología inglesa por la Universidad de Oviedo, es director de proyecto en los departamentos de gestión ambiental, ergonomía y salud e higiene en el trabajo.
El filólogo cree que la revolución que vive la industria nanotecnológica marcará el devenir de la industria mundial. «Dentro de diez años veremos avances tan grandes en el terreno de los ordenadores, como los que vimos desde los años 80 hasta ahora», prevé el directivo del BSI. En sus múltiples viajes a Corea o a Japón ya ha visto proyectos nanotecnológicos sorprendentes en el ámbito de la ciencia, la salud y la tecnología.
Nano-chip de uso médico
«En Corea han inventado un 'nano-chip' que introduces dentro de tu organismo y que en unos minutos te realiza un análisis de sangre. Mediante una sofisticada tecnología envía esa información a un hospital y alerta a los médicos en caso de que exista algún problema de salud», explica, con gesto de sorpresa, Alcorta. Otro de los proyectos en el ámbito de la salud en el lejano Oriente es un robot microscópico que se está probando en los enfermos de cáncer y 'estrangula' las células cancerígenas, de forma mucho menos agresiva que el tratamiento con quimioterapia.
Respecto a las nuevas tecnologías multimedia, Alcorta asegura que existen muchas diferencias entre los móviles que utilizamos en Europa y los que están de moda en Japón y Corea. «Allí internet es una parte integral e inseparable de cualquier teléfono móvil. Alcorta afirma que los japoneses no utilizan SMS, sino e-mails vía móvil y lo que se están desarrollando las empresas es un «mecanismo portátil único» que permita ver fotos con el máximo número de megapixeles, y que cuente con agenda pdf, internet y vídeo y reproductor mp3 integrado.
La nanotecnología también tiene su vertiente lúdica, según reconoce el directivo del BSI. Alcorta está sorprendido por la enorme aceptación que ha tenido en Japón un simpático 'dinosaurio-robot, que ha sido el regalo estrella de las Navidades entre los niños japoneses. «Es un juguete que, mediante microchips, puede aprender los conocimientos que les enseñan los usuarios y responder ante diferentes estímulos» explica el filólogo candasín.
Lucha contra la malaria
De todos modos, no sólo Corea, Japón y los países más desarrollados disfrutan ya de los avances de la nanotecnología. Este campo puede ser también un motor de ayuda para los países del Tercer Mundo. «Se está desarrollando un repelente de mosquitos electrónico, con forma de ipod, que llevas colgado de la ropa y crea una atmósfera a tu alrededor que combate las picaduras de insectos», explica Alcorta. Un revolucionario invento que permitiría frenar la lacra de la Malaria en países como India, Senegal, Kenia o Mozambique.
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